Música


Los sonidos de la década (parte 2)

.
Damas Gratis – 100% Negro Cumbiero (2004)

Por Soledad Valdez /@___Samira___

En el año 2004, Damas Gratis, lanza 100% Negro Cumbiero. Todo comienza con una voz turbia que dice: “negro cumbiero, quiero ver tus manos arriba… ¿creías que todo había terminado? Me parece que te haz equivocado.” Las manos se mantienen arriba y empieza el meneo a pedido, de ahí sale el famoso “con las manitos para arriba, menea para mí.” Luego, las vetas de humo, ensombreciendo aún más la tristeza de una perdida amorosa, se hacen bailables a paso lento. Lescano por momentos canta y por momentos recita un poema abstracto. Después, más de un cheto se quiere matar, porque el pibe cumbiero planea recuperara a su chica. Ella, cruzo la frontera social y puede que esté en una rave bailando al ritmo de algún dj extranjero y lejos del teclado cumbiero. Los pasos se marcan al ritmo de cumbia colombiana, sonidos bailables y tétricos siempre en el mismo lugar. El baile slow es marcado por el ritmo de un potente faso y un acordeón descontrolado. La segunda mitad del disco son temas grabados en vivo en el estadio Luna Park, una síntesis sonora de la virtuosa carrera del grupo. Un show del que se borran los ritmos slow y aparecen los coros y las arengas. Los pibes y las pibas están de fiesta, mientras escuchan a “Su Majestad” en un ritual rítmico de diversión. El grito de las chicas se hace notorio, como si se tratara de un rockstar cantando el máximo hit de la banda. En esta segunda parte, los temas no superan los tres minutos, muchos apenas se acercan a tan sólo al minuto. Podría decirse que es una seguidilla de estribillos, un éxito tras otro.

En el momento del lanzamiento del LP, es decir, después de la prohibición del COMFER, quedó claro que las tangas pasaron a ser conocidas públicamente. La música del “Pibe Cantina” corrió un velo naif e ilusorio entre prácticas y saberes desconocidas, e incluso insospechadas, para muchos. Damas Gratis hizo explotar los márgenes socialmente establecidos, pasó de estar en la periferia de Buenos Aires a estar en cada rincón del país. En la década del sesenta, James Brown cantaba “Say it loud I’m black and proud.” Un año antes del primer lustro del siglo veintiuno, Damas Gratis lanza su cuarto disco. Las campañas publicitarias del mismo se hicieron eco de la censura y convirtieron una desventaja en un caballito de batalla. Tiempo atrás, se defendían los derechos de los negros en Estados Unidos, era necesario que de alguna manera se diera el puntapié para acabar con la socavación a los hombres y mujeres afroamericanos. La necesidad de una identidad social era primordial. En aquel momento Brown fue censurado por las estaciones radiales, pero nada impidió que su carrera siguiera adelante. Años después, Damas Gratis sufría la censura televisiva, algo que tampoco freno al pibe nacido en San Fernando.

El lema “sexo, drogas y rock and roll” está implícito. En las calles de New York están quiénes dicen que la heroína puede hacerlos sentir como los mismísimos hijos de Jesús. En el conurbano bonaerense, está quién quiere ponerse a fumar un faso por la tristeza y el abandono de una mujer. De todas maneras, los narcóticos son amortiguadores de la realidad. Sólo cambia el contexto denotado en las letras. De la misma forma, se puede pensar que si se juntan Axl Rose y Pablo Lescano es probable que toquen juntos “Mr. Brownstone” y después “El boxeador”. El “me gusta como mueves la cola, y como estás zarpada en trola” puede cambiar de entorno y convertirse en “dance for me, Ill keep you overemployed”. La chica que menea la cola no difiere demasiado de las muchachas a las cuales les canta Vince Neil, de hecho están mucho más cerca de lo que se piensa.

El cuarto disco de Damas Gratis redobla la apuesta después de la censura: no sólo con canciones grabadas en estudio, sino también con temas en vivo grabados en el Luna Park. Demostrando de esa manera que siguen creando y además continúan llenando estadios, boliches y convocando gran cantidad de personas en sus rituales rítmicos. Pablo Lescano, quiérase o no, con la impronta de rockstar en sus manos, como ídolo e icono vivo, seguirá con su reinado en pie muchos años más.///PACO