Por Santiago Curci / @hal____

lux oriens per quem sunt omnia Otro éxito del Modelo. Usufructuando el viento de cola, la voluntad integradora-emancipadora de los populismos y los progresismos gobernantes ha contribuido para que Latinoamérica, con sus hombres y mujeres, adquieran visibilidad. El Modelo como lupa puesta sobre una demografía de los feligreses que tardó décadas en ser reconocida. Incluso considerando lo nebuloso del legajo, Bergoglio se ubicó a la siniestra de los competidores. De la mayoría de ellos. Un conservador popular, dice El Perro, y recuerda a Pío XII. Conservadores somos todos, el contexto nos torna progresistas. O no. Francisco, nombre autoimpuesto, es un mensaje de dignidad entrañable. Bello y noble. El tiempo dará la medida del personaje que lo encarna. ¿No les gusta este Papa con pasado cercano a Guardia de Hierro? El otro compatriota papable, Leonardo Sandri, se cuenta entre los discípulos de Juan Carlos Aramburu y ostenta la amistad del monje negro menemista Esteban Caselli. Notable escuela de cuadros fue Guardia y etiquetar a esa orga como Derecha es parte de un gran equívoco. La Iglesia argentina de hoy es el INADI si la comparamos con aquella de Quarracino, camaradas. Sin soslayar las denuncias por Francisco Jalics y Orlando Yorio, los supuestos vínculos con el masserismo o las celebraciones de la Derecha argentina, el desafío es incorporar y ponderar otras variables, ampliar el espectro. Situarse en el lugar geométrico de las perspectivas, en el punto donde se dejan percibir lo que puede y lo que no puede ser percibido. Astucias de la razón populista, el peronismo copando el Vaticano.

New-Pope-Francis-163663394

expurgator scelerum et largitor gratitæ Pedazo de narcisismo hay que cultivar para imaginar que la conducción eclesiástica romana unge a su líder atendiendo a nuestro país. La influencia creciente de la región, probablemente, ha sido condición de posibilidad para la designación de Francisco, pero resulta insoslayable la crisis económica europea como factor decisorio. Si de enviar un mensaje a los díscolos se tratara todo esto, el aborto en España y el matrimonio igualitario en USA marcan en el mapa puntos de conflictos merecedores de mayor atención. Poder en declive, internas cruzadas por negocios y necesidad de renovación son mejores argumentos. La política actual del Vaticano se articula en torno a una embestida contra los populismos latinoamericanos, se escucha. Humo. Terminó la Guerra Fría y los centros capitalistas tienen otras preocupaciones inmediatas; no hay espíritu de época ni condiciones objetivas alentando tal cosa. Tampoco hay algo por aquí que se asemeje a Polonia. En definitiva, esto implica para la vida política Argentina menos de lo que parecen imaginar algunas cabezas febriles de la oposición y el oficialismo. En ese campo, el de la política local, el peronismo es una iglesia de eficacia y poder superiores a los de la católica. Allí se sigue dirimiendo el futuro. Difícil entender esta designación fuera de la lógica vaticana, pero todo parece indicar que se trata de un tenue, sutil giro a la izquierda. Entendiéndose por «izquierda» a la incorporación de una agenda social, darle a la opción por los pobres una dimensión terrenal. Luciano Benjamín Menéndez y otros reos con la escarapela vaticana (http://bit.ly/YdDgcn), o el Papa como símbolo de resistencia procesista. Una foto de mierda, pero en el margen.

 Pope-Francis-on-the-bus

Kyrie, eleison A partir de la muerte de Pablo VI, la opción por los pobres -en sentido literal- abandonó toda pretensión de realidad efectiva para refugiarse en el terreno de los enunciados. La hegemonía conservadora que acompañó el ascenso de Wojtyla dio lugar a otras prioridades en la agenda vaticana. Un cardenal jesuita, del tercer mundo, hispanoparlante y de una región subrepresentada en el Cónclave es una novedad de magnitud suficiente como para reconocer, en ella, una señal aperturista. Los antecedentes de Bergoglio son contradictorios (http://bit.ly/YbpfvX) y, por otro lado, la trayectoria personal queda subordinada al imperio de las condiciones objetivas en que opera. Está por verse si los mejores capítulos de esas credenciales sintonizarán con condiciones que ubiquen al nuevo Papa a la altura de su nombre pontificio, pero es claro que la elección del nombre no es aleatoria. El peronismo es una congregación eficaz y poderosa en el campo de la política por la condición de agente productor y reproductor de sentidos que exhibe, por capacidad resemantizadora, por hacer de las regularidades en las prácticas sociales un fundamento de gobernabilidad, por anclaje territorial y transversal, por ser partido de Estado, y por la posición dominante que esos atributos le otorgan en dicho campo. Tanto que a la jerarquía católica le ha ido mejor como aliada que confrontando con los gobiernos peronistas. Todos los juicios deben ser relacionales y situados en tiempo y lugar. Francisco, incluso con un pasado controvertido, es la opción menos conservadora y marca un quiebre en las tendencias registradas hasta el presente. No conviene comparar con Juan XXIII, cierto, pero tampoco con Juan Pablo II. El hecho se inscribe en ese tsunami de biopolítica representado por la renuncia de Ratzinger. Ese puente a la posmodernidad tendido por un Papa que hizo con el cuerpo lo que negó, maduro, con la palabra. Y, así, recuperó aquella juventud reformista.

bergoglio

qui nos tuæ imaginis signasti specie Moral conservadora, opción por los pobres, intervencionismo económico, prácticas populistas. Bergoglio, un peronista ortodoxo y, en virtud de tal, un hombre de Estado (http://bit.ly/WoMPaX). Por ello, nunca fue un enemigo enconado del kirchnerismo. Adversario moderado le queda mejor. Asistencia no es opción por los pobres. Lo relevante es el juego en las relaciones de poder nacionales y supranacionales, la apuesta o contribución a procesos emancipatorios o de consagración de lo establecido. Esta Iglesia, la que dejó Juan Pablo II, carga con una hegemonía conservadora que privilegió alianzas con los centros de poder en detrimento de sociedades más igualitarias y/o el empoderamiento de las clases subalternas. Eso es la Iglesia, podrá afirmarse, pero en los matices también está Dios. Izquierda en sentido relacional, no doctrinario. Ni militante progresista ni referente de la International Lesbian and Gay Association. En el plano social general, es un conservador dirigiendo una institución conservadora, pero, vale insistir, se trata de ponerlo en relación con los agentes que comparten mismo espacio. Dispersar y concentrar, táctica de Ho Chi Minh que emulaba el Gallego Alvarez, mítico líder de Guardia de Hierro. Llegaron lejos. A Roma. La curia sabe de doma, como nadie, aunque difícilmente se juegue a fondo en un rodeo donde hay más para perder que para ganar. Dadas las circunstancias, seguro. No ahora. Nota: la última monarquía absolutista predicando república por estas tierras asemeja a Caruso Lombardi postulando jogo bonito. Saco roto. Entre el festejo y el lamento queda un espacio abierto. Ni contentos ni compungidos, atentos y reflexivos. Unidos y organizados. La religión como una lengua, como un instrumento de comunicación y como un instrumento de conocimiento, como un medium simbólico, como condición de posibilidad de esa forma primordial del consenso que es el acuerdo sobre el sentido de los signos y sobre el sentido del mundo que permiten construir.