Entrevista


Ariel Bosi: “King tiene una interesante comunidad lectora en Argentina”


Ariel Bosi acaba de publicar Todo sobre Stephen King (Plaza & Janés), un compendio monumental con información, curiosidades y detalles minuciosos sobre uno de los autores más leídos del planeta. Fundador de una librería dedicada exclusivamente a King (la que menciona Federico Sironi en su reciente ensayo Stephen King. Alabanza y crítica), Bosi es también un coleccionista privado y un divulgador público de la obra del autor de El resplandor, a quien le pidió autorización para escribir el libro y pudo conocer en persona.

¿Qué diferencia a Stephen King de otros escritores?

Dentro del género terror, suspenso y fantasía, no he conocido otro autor que haya logrado crear con igual grado de realismo personajes y situaciones, y que además haya continuado cautivándome con sus obras durante tantos años. Stephen King ha sido quien aggiornó el género terror y lo ambientó a los finales del siglo XX y comienzos del XXI. Por supuesto, he leído a los clásicos (Edgar Allan Poe y Lovecraft y Stoker como exponentes), y autores contemporáneos como Richard Matheson, Dan Simmons, Robert McCammon, George R.R.Martin, Clive Barker, John Saul y Dean Koontz, aunque a éste último lo haya dejado de lado hace unos quince años atrás. De los “nuevos” autores me gustan mucho las últimas obras de Joe Hill. Fuera del género me gustan mucho los trabajos de Arthur Conan Doyle, Arturo Pérez-Reverte y Federico Axat.

Llevo más de veinte años leyendo a Stephen King y más de quince coleccionando e investigando sobre su vida y obra. Años antes de que comenzar a darle vueltas a la idea de escribir el libro disfrutaba muchísimo leyendo sobre curiosidades.

¿Dirías que King es un escritor, una celebridad, un empresario?

En diferentes grados, es los tres roles. Por supuesto el escritor es el principal y más importante, ya que sin ellos no existe el King celebridad ni el empresario. Pero no se puede negar que King ya es una marca en cierta manera, su nombre es una carta fuerte para aquel que se vincule, ya sea publicando una obra suya, adaptando una novela al cine, etc. Y toda esta industria generada a su alrededor lo ha vuelto una celebridad desde hace varios años. Sin embargo, no creo que conocer esos roles influya a la hora de aproximarse a su obra literaria. El escritor es, a mi entender, lo más importante y el responsable del acercamiento.

¿Cuál es tu libro preferido de King y cuál es el peor?

Mi libro preferido es IT (Eso). Es una novela que presenta todo lo que el autor entiende del miedo, y lo hace con maestría, equilibrando personajes, un pueblo inolvidable y las manifestaciones del miedo tanto en la vulnerabilidad de la niñez como en el adulto maduro y racional. Siempre digo que es complicado elegir una sola obra de un autor con una bibliografía de más de 70 obras publicadas, y eligiendo esta obra estoy dejando de lado joyas como Misery, El resplandor, Cementerio de animales y tantas otras. Respecto a la peor, considero que Carretera maldita, publicada bajo el pseudónimo Richard Bachman, es su obra más pobre (el propio King reconoció esto durante una entrevista). Sin embargo, a veces hay libros que se leen en determinado momento y no gustan, pero sí lo hacen en otro contexto y situación. Tampoco me gustó Cazador de sueños, y creo que, de releer las dos obras, cabe la posibilidad que encuentre Carretera maldita mejor que éste último.

En Misery y en Finders Keepers King habla sobre sus fans, a los que diferencia de los lectores. ¿Cómo te ubicás vos en esas distinciones?

Como en tantos ámbitos, existen diferentes grados de fanatismo. Me considero un fan del autor, pero trato de no perder la objetividad respecto a sus obras y tengo claro que no me va a gustar todo lo que escriba y diga. Ni loco le pediría un autógrafo mientras está en el baño, por ejemplo, y eso es algo que le ha pasado. Es una persona normal, de carne y hueso. Lo admiro muchísimo, me fascina la gran mayoría de sus escritos, pero trato de ser racional al respecto. King llama “lector constante” a sus fans y seguidores. Creo que esa es la definición más correcta del fan ideal: el lector fiel que lo acompañó con sus obras a lo largo de su carrera, con sus puntos altos y bajos.

King llama “lector constante” a sus fans y seguidores. Creo que esa es la definición más correcta del fan ideal: el lector fiel que lo acompañó con sus obras a lo largo de su carrera, con sus puntos altos y bajos.

¿Cómo circula la información sobre King entre los fans?

Llevo más de veinte años leyendo a Stephen King y más de quince coleccionando e investigando sobre su vida y obra. Años antes de que comenzar a darle vueltas a la idea de escribir el libro disfrutaba muchísimo leyendo sobre curiosidades, aspectos de su vida fuera de las usuales mini biografías, obras inéditas, recomendaciones e inspiraciones. Si bien la escritura del libro la comencé en 2012, la idea venía siendo madurada desde 2006, y durante todos esos años cada vez estuve más metido en ese “universo de Stephen King”. Ya había leído varios libros sobre el autor publicados en inglés y, si bien muchos de ellos no los encuentro valiosos, hay algunos buenos y muy interesantes, sobre todo uno en el que participó el propio King (sin hablar de Mientras escribo, que es una obra indispensable para cualquier lector, ya sea seguidor del autor o no). Para el momento en que el libro tuvo luz verde, ya tenía autorización de Stephen King para escribirlo, con lo cual he podido contactarme con su secretaria, algo que me sirvió para corroborar ciertos datos que podían tener más de una versión, o dudas respecto a determinados sucesos en su juventud. Hablé muchísimo con coleccionistas y lectores que llevaban más tiempo que yo en el ámbito y ellos han sido de una ayuda invaluable. Y leí y vi muchísimas entrevistas, tanto recientes como algunas durante sus primeros años de carrera como autor publicado. Hay varios datos que no se pueden conseguir en Google, desde información sobre proyectos fallidos, detalles de relatos inéditos o hechos de su vida cuando era estudiante universitario, entre otros datos. Fue interesante (y un poco frustrante) descubrir que la información entre fans (más especialmente entre coleccionistas) no circula demasiado. Es como una mansión con diferentes pisos: en la planta baja está la información fácil de conseguir y al alcance de cualquiera. En el primer piso ya hay ciertos datos y escritos cuya data al respecto es más escasa y comienza a tener valor, tanto monetario o de trueque. Y a medida que se suben los demás pisos, todo se vuelve más complicado y costoso.

En tu libro no hay una “lectura literaria” de King, hay un recuento de datos, curiosidades, ediciones, anécdotas. ¿Te parece que existe otro libro posible donde hacer una lectura más profunda?

Al momento de diagramar el libro, hubo un factor que tuve bien claro: no iba a plasmar mis opiniones en el mismo. Cada lector tiene su propia mirada y quería llevar a cabo un libro sobre la vida y obra de Stephen King, no sobre mi opinión o entusiasmo respecto a tal o cual obra. Mis opiniones sobre los libros las suelo publicar en la Revista Insomnia (www.stephenking.com.ar) o en grupos, foros o reuniones. Y respecto a un análisis literario de cada novela, no soy lector de ese tipo de obras, por lo que no iba a escribir un libro que, como lector, no me interesaría leer. De hecho, el propio King ha mencionado en más de una ocasión que estaba harto de los escritos que analizan su obra (lo cual no tiene por qué ser un parámetro, ya que tampoco le gustan las ediciones limitadas, pero autoriza que se hagan cientos de ellas). No creo que vaya a escribir un libro bajo esa premisa, al menos por el momento. No leí el libro de Federico Sironi, por lo que tampoco puedo opinar al respecto.

Cada lector tiene su propia mirada y quería llevar a cabo un libro sobre la vida y obra de Stephen King, no sobre mi opinión o entusiasmo respecto a tal o cual obra.

¿Quiénes son los fans de King en Buenos Aires?

Stephen King tiene una interesante comunidad lectora en Argentina. No hay que olvidarse que estamos en uno de los mercados hispanohablantes más importantes del mundo y que consumimos mucha cultura occidental, por lo que Stephen King irrumpió en Argentina con sus primeros libros al poco tiempo de haberse publicado en el mercado anglosajón. Y, como mucho lector popular (literatura McDonald´s, tal como el propio Steve se etiqueta), sus lectores van aumentando a lo largo de los años, con un empuje ante cada obra adaptada que logra renombre o relevancia (por ejemplo, la próxima adaptación de IT va a atraer a muchos nuevos lectores, sin duda alguna). Debo reconocer que me ha sorprendido y lo sigue haciendo. Tengo junto a dos socios una librería dedicada a su obra llamada Restaurant de la Mente (www.restaurantdelamente.com), la cual comenzó en cierta manera como un hobbie hace nueve años atrás y, hoy en día, es un trabajo que nos demanda muchísimas horas al día. Y las redes sociales también ayudan, por supuesto. En Argentina hay varios grupos de Facebook que agrupan a lectores y fans (yo participo de dos, uno llamado “Lectores Constantes de Stephen King” y el otro “Stephen King Hispano”). Cuesta creer que hoy en día haya competencia entre lectores de tal o cual autor pero Stephen King sigue teniendo una comunidad de lectores que es prejuiciosa con él a partir de la etiqueta de “escritor de terror”. Cada día es más reducida, pero existe. En el género creo que no tiene competencia. Respecto a la traducción de su obra en Argentina, es más bien una consecuencia de la globalización lo que sucedió respecto a traducciones localizadas. En el caso puntual de Stephen King, tengo mis serias dudas sobre que las traducciones españoles afecten las ventas. Los lectores quieren leer a King, y si eso demanda adaptarse a los modismos españoles, creo que la gran mayoría lo hará. Habrá quejas (lo hay por todo), pero, al final del día, las ventas no habrán menguado, ya que la editorial sabe el valor que tiene King respecto a ventas. No es un autor cuyos libros se ponen a la venta y ya, sino que tiene toda una campaña de promoción atrás, en cada una de sus obras.

Tuve la oportunidad de hacerle una pregunta (si íbamos a volver a leer una obra de Richard Bachman), darle la mano y decirle que había viajado desde Argentina para el evento.

¿Cómo fue la decisión de viajar a EE.UU. y conocer la casa y las locaciones de las novelas y de las películas?

En realidad fue medio de casualidad. Tenía ganas de ir a Bangor desde hacía años, pero no era más que un deseo. Pero un día tuve que ir al aeropuerto a buscar a alguien y me prometí que la siguiente vez que pisara Ezeiza iba a ser para irme de viaje yo. A las pocas semanas comencé a ahorrar con la idea de viajar a New York, y, cuando le conté a dos amigos (con quienes luego fundamos Restaurant de la Mente), se sumaron al proyecto, lo que abría las posibilidades de visitar más ciudades. En ese viaje en total visitamos diez estados, incluyendo una tarde de visita a Michael Whelan (ilustrador de algunos volúmenes de La Torre Oscura, entre otras cosas), Bangor, las tumbas de Lovecraft y Edgar Allan Poe, en fin…solo quedó verlo a King, algo que cumplí al año siguiente, cuando viajé junto a otro amigo nuevamente a New York para el evento de presentación de Under the Dome, y al día siguiente un evento de firmas en Dundalk, Maryland, en donde tuve la oportunidad de hacerle una pregunta (le pregunté si íbamos a volver a leer una obra de Richard Bachman, a lo cual dijo que Bachman estaba muerto pero cada tanto algo aparecía), darle la mano y decirle que había viajado desde Argentina para el evento (a lo cual contestó que había escuchado de mí, cosa que sucedió a través de una amiga que tenía en la editorial Scribner) y sacarme dos fotos: esa que salió en el libro y otra que está medio fuera de foco. En el 2015 volví a ir a un evento del autor pero no tuve oportunidad de hablar, darle la mano o sacarme una foto. Si hay suerte y una próxima vez, me tendré que asegurar de conseguir a alguien que me saque una foto como la gente. ¡Ja!

Me es difícil elegir el más preciado porque los mismos van cambiando conforme pasa el tiempo. Sin embargo, hay algunos que siempre están en el podio.

¿Cuál es tu ítem de colección más preciado y cuánto vale lo que llevás recolectado?

Me es difícil elegir el más preciado porque los mismos van cambiando conforme pasa el tiempo. Sin embargo, hay algunos que siempre están en el podio. Tengo tres libros autografiados y dedicados a mí por Stephen King (Lisey’s Story, Full Dark, No Stars y el cómic The Long Road Home), la elusiva edición blanca de IT, de Plaza & Janés, la edición limitada de The Regulators, la cual viene protegida en caja que simula contener un auto de juguete y cuyo ejemplar está firmado por King como Richard Bachman, un ejemplar de The Plant – Part II,  en fin…más de quince años coleccionando me han dejado mucho material muy valioso. Materialmente tengo claro que vale bastante la colección (tengo 75 artículos autografiados por King, en una colección de cerca de 800 libros de él/relacionados a él, cientos de revistas con primeras publicaciones, merchandising oficial, manuscritos, en fin… hay una buena inversión). Desde el punto de vista afectivo, aquellos artículos que han sido obsequios (por ejemplo, una primera edición japonesa de Riding the Bullet, en tapas duras con sobrecubierta, regalada por mi señora al poco tiempo de comenzar a salir), u otros que tienen una historia atrás sobre cómo los pude conseguir son los que siempre tengo presente cuando me preguntan cuáles son los que más valoro. Pero en mayor o menor medida, todos tienen su encanto//////PACO